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Con este pasaje, el apóstol concluye la
carta. A punto de terminar el escrito, dedica las últimas
líneas a tratar temas prácticos, mientras presenta alguna
exhortación final. El problema de la pobreza que estaba
atravesando la iglesia en Jerusalén, llevó a Pablo a
promover ofrendas con destino a los "santos" en
aquella ciudad. Nada se dice de las razones por las que la
pobreza llegó a afectar de aquella manera a los creyentes en
Judea, proponiéndose diversas razones, sin base bíblica
concreta. Esta ofrenda es presentada también a los
corintios, a fin de que participen en ella. Con tal motivo
establece las condiciones y forma de llevarla a cabo (vv.1-4).
El prometido viaje de Pablo a Corinto, debe posponerse un
tiempo, a causa de actividades misioneras y de la necesidad
de que el tiempo de permanencia en Corinto fuera más amplio
que el de una simple visita de paso. Este nuevo programa es
anunciado, con la promesa de pasar tiempo entre ellos y, tal
vez, de invernar en la ciudad (vv.5-9). La llegada de
Timoteo a Corinto, era otra preocupación de Pablo, debido al
estado interno de la congregación y a la condición personal
de Timoteo. Por esta causa, establece recomendaciones en
relación con su colaborador, al tiempo que da las razones
por las que Apolo no visitará la iglesia en aquel tiempo (vv.10-12).
Las salutaciones finales van precedidas de breves
recomendaciones, a modo de exhortación, sobre el
comportamiento que debieran asumir los creyentes (vv.13-16).
El gozo de Pablo por la visita de hermanos de aquella
iglesia, queda expresado también (vv.17-18). Finalmente con
una serie de saludos de hermanos y de iglesias, pasa a la
bendición final y a la última frase de despedida.
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